En Zihuatanejo, la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPAZ) impulsa una iniciativa para fortalecer el liderazgo comunitario en la gestión del agua.

Este enfoque reconoce que, además de la operación técnica, la participación social es clave para mantener condiciones que favorecen la calidad del agua y la estabilidad del servicio.

Comunidad y operación: una relación clave

El fortalecimiento de liderazgos comunitarios permite:

  • Detectar incidencias en redes de agua y drenaje.
  • Promover prácticas preventivas en el entorno urbano.
  • Mejorar la comunicación entre ciudadanía y organismo operador.

Estas acciones contribuyen a un sistema más vigilado y cuidado, lo que impacta directamente en las condiciones del servicio.

Programas operativos y cultura del agua

La estrategia presentada por CAPAZ integra distintas líneas de acción enfocadas en sostenibilidad, prevención y operación del sistema.

Prevención en infraestructura sanitaria

El programa Zihua Sin Azolve se orienta a reducir obstrucciones en el drenaje mediante acciones preventivas en zonas habitacionales. Este tipo de intervención incide en la capacidad hidráulica del sistema durante temporada de lluvias y en la reducción de afectaciones asociadas a encharcamientos e inundaciones.

Toma Segura como componente de información operativa

Dentro de esta estrategia, programas como Toma Segura aportan información sobre la calidad del agua en los hogares, lo que permite:

  • Generar mayor transparencia.
  • Fortalecer la confianza en el servicio.
  • Promover una relación más informada con el sistema de agua.

El acceso a información confiable es un elemento clave para construir una cultura del agua basada en evidencia.

Enfoque ambiental y sostenibilidad

Programas como Raíces de Agua y Aquí Comienza el Mar incorporan elementos de economía circular, manejo de residuos y conciencia ambiental, ampliando la gestión hacia una dimensión que impacta indirectamente en la calidad del agua y en la conservación de los sistemas naturales.

Condiciones locales y presión sobre la operación

El contexto del municipio presenta condiciones que influyen en la gestión del agua:

  • Incremento de la demanda por actividad turística
  • Disminución de disponibilidad en periodos de estiaje
  • Riesgos combinados de sequía e inundaciones
  • Impacto del manejo de residuos en sistemas de drenaje

Estas variables configuran un entorno donde la operación técnica requiere apoyo en estrategias preventivas y participación social organizada.



Calidad del agua también es trabajo conjunto

En contextos con alta demanda, variabilidad climática y presión sobre la infraestructura, la gestión del agua requiere un enfoque integral.

El caso de Zihuatanejo muestra que fortalecer la colaboración entre comunidad y organismo operador permite construir un sistema más resiliente y confiable.

Porque la calidad del agua no solo se garantiza desde la operación técnica, sino también desde la participación informada de las personas.

Fuentes:

Nota informativa elaborada a partir de información publicada por la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Zihuatanejo (CAPAZ) y materiales institucionales del evento Liderazgo que transforma: Agua y comunidad.